Un accidente automovilístico es un momento lleno de adrenalina, enojo y, tal vez, dolor físico. Por eso, puede resultar difícil recordar qué hay que hacer. Sin embargo, saber exactamente qué pasos seguir puede fortalecer tu caso contra el otro conductor y ayudarte a obtener la indemnización que necesitas.
Asegúrate de que todos estén a salvo
Si te encuentras en un lugar peligroso, como una autopista, y tu auto aún puede circular, muévelo al costado de la carretera. Verifica si tú, tus pasajeros o el otro conductor necesitan atención médica.
Comunícate con las autoridades
Llama a la policía para reportar el accidente. Si hay heridos graves, pide también una ambulancia.
Mientras esperas a la policía, haz todo lo que puedas para ayudar a los heridos. Evita cualquier enfrentamiento con el otro conductor.
Intercambiar información
Comparte la información relevante con los demás conductores involucrados y anota sus datos, incluyendo nombres, información de contacto, números de licencia de conducir, números de matrícula, información del seguro y descripciones de los vehículos. Además, obtén la información de contacto de cualquier testigo presente.
No admitas la culpa
Desafortunadamente, lo mejor es no decir nada más que preguntarle al otro conductor si necesita asistencia médica e intercambiar información. Si te disculpas o haces algún comentario sobre la causa del accidente, el otro conductor podría usar tus palabras en tu contra como una admisión de culpa.
Documenta la escena
Toma fotos y graba videos los daños sufridos por ambos vehículos, las lesiones que haya habido y el lugar donde ocurrió el accidente.
Un accidente automovilístico puede suponer un gran desafío en la vida de cualquier persona, pero no tiene por qué acarrear pérdidas económicas. Tienes derecho a reclamar una indemnización por todos los daños y perjuicios—tanto físico como financiero—sufrida por la negligencia de otro conductor en las carreteras de Texas.

